Por Begoña del Arco

Sí camaradas, es difícil ser Falangista, pero nadie dijo que el camino bello fuera el fácil, nadie dijo que llegar a la cima fuera fácil. Sí, cierto es, por el camino te vas dejando la vida, pero la vida no merece la pena si no es para desvivirnos, para ir dejándonosla a jirones por el camino, haciendo lo que debemos hacer.

Sí, es difícil que la familia te dé de lado, que en el trabajo te hagan de menos, que los que creías que eran tus amigos se alejen de ti.

Sí, es así, pero qué bello es vestir de azul, del color y de sentir del obrero, y salir a la calle, con cinco flechas en el corazón, y sentirme Camarada.

Me dicen que pertenezco a tiempos pasados, como si el Amor a la Patria dependiera de los tiempos. El Amor es perenne e inmutable, el Amor, el verdadero Amor, es y será, Uno, Grande y Libre, y por ello Eterno.

Nos dicen que quemamos banderas, que somos violentos, nada más lejos de nuestros ideales. Nosotros amamos el Amor, y el Amor es sereno, es pacífico. Ahora bien, el Amor hay que defenderlo, no hay que dejar que sea ultrajado, y cuando eso ocurre, cuando nuestros principios son vulnerados, cuando la Razón, la Justicia y la Patria son atacadas por la violencia, ahí estamos nosotros, sí, ahí estamos La Falange. ¿Qué Hijo permitiría que ultrajaran a su Padre? ¿Qué Padre permitiría que ultrajasen a su Hijo?

El problema es que ahora todo está permitido, todo tiene que ser fácil, sencillo, instantáneo. Y está claro, los Falangistas ni somos fáciles, ni somos sencillos, somos diferentes. Diferentes a la mentira, diferentes a la desidia, diferentes a la dejadez. Y si por no ser así, perdemos la familia, el trabajo o las amistades, lo perdemos porque ganamos la Verdad.

Sí, porque defender la Verdad no es fácil. Sí, porque que nuestro interior se corresponda con nuestro exterior no es fácil. Sí, porque decir que No cuando se espera que digamos sí, no es fácil.

Pero el Individuo no fue creado a imagen y semejanza de Dios para llevar una vida fácil. El Individuo fue creado para superarse en su día a día, para ser más razonable y más libre día tras día. Y, el Individuo tiene que andar su camino por el sendero de la Verdad, y claro, ese camino es escabroso, tortuoso, retorcido, complicado: difícil.

Pues Sí, soy Falangista, Camarada de mis Camaradas, hija de mis padres, madre de mi hijo, pero por encima de todo soy Patriota, Hija de un Pueblo llamado España, y Madre de un español, portador de valores eternos, y ello, responsable de ello, conlleva una actitud, la de considerar a vida como milicia, considerar la vida como acción, y a través de la Milicia y Acción alcanzar la Trascendencia. Y para trascender, que es lo que hoy en día no se hace, hay que actuar, hay que luchar, hay que salir a la calle, y dejarse la vida para que un día en España haya una Patria, Pan y Justicia para todos los españoles.

Sí, que difícil y bello es ser Falangista.

¡¡¡ARRIBA ESPAÑA!!!