El 11 de septiembre de 2013 y ante el desafío rupturista del Gobierno Catalán, un grupo de patriotas interrumpió un acto secesionista en la Librería Blanquerna, centro considerado como la embajada catalana en Madrid.

Desde entonces 14 patriotas, entre los que se encuentran los más destacados miembros de La Falange, sufren una terrible persecución política y viven con la incertidumbre de la nueva sentencia que el Tribunal Constitucional -aceptando nuestro recurso de amparo contra la disparatada condena de 4 años de prisión- ha ordenado repetir, sin una vulneración tan evidente de los derechos de los acusados, al Tribunal Supremo.

Esta es su historia:

Mientras esperan la nueva sentencia, nuestros camaradas siguen la lucha habiendo hecho frente a las exageradas multas a las que han sido condenados.

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¡DEFENDER ESPAÑA NO ES DELITO!