Hay una palabra, “Kafir”, con la que los musulmanes califican a los infieles. Es un término muy peyorativo y un insulto grave para un musulman.

Infieles para los musulmanes somos todos los que no creemos en Alá ni en su profeta, es decir, primordialmente los cristianos. Los cristianos somos “Kafir”. Sin embargo, parece ser que “Kafir” es cualquiera, musulmán o no, que aún sabiendo lo que en conciencia está bien o mal actúa sin tener esto en cuenta. Por lo que puede haber musulmanes “Kafir”, o sea, que no siguen ni cumplan lo que Alá manda en su Corán (“Mata a los infieles donde los encuentres”). Desde este punto de vista también habría cristianos que no son “Kafir”, serían enemigos porque no son musulmanes pero no son despreciables, serian los cristianos que actúan como tales, siguen los preceptos del cristianismo, los respetan, honran y defienden la Fe cristiana.

Por supuesto que los musulmanes por principio odian a los cristianos. Siempre ha sido así y así sigue siendo. Con la trágica diferencia de que cuando en Europa,en España había auténticos cristianos, dispuesto a matar y a morir por la Fe, los moros supieron siempre hasta donde podían llegar en sus intenciones de acabar con la cristiandad. Eran tiempos en que esa lucha se entendía como respuesta a su “Guerra santa”, la guerra contra el infiel, oriente contra occidente, y se combatía a este enemigo sanguinario con auténtica convicción y encomendándose cada fiero guerrero a Dios.

Por desgracia, con una labor contante y sin pausa, los dueños del mundo, económica y socialmente, han conseguido insertar en las conciencias de los occidentales que lo bueno y deseable es el consabido globalismo, la conveniencia de acabar con las fronteras, el multiculturalismo, la mezcla de razas…de tal forma que a estas alturas, Occidente, y Europa en particular, ya es una amalgama sin identidad, sin raíces definidas, sin valores y sin rumbo.

Todo esto los musulmanes lo conocen, saben que somos más débiles y más vulnerables que nunca, ya no hay “guerreros cristianos” dispuestos a morir por la Fe, ya no hay fronteras que defender ni civilización por la que luchar. Ellos han ido ocupando posiciones de muchas formas, entre otras “por el vientre de sus mujeres” como dijo hace más de 50 años el argelino Ben Bella. Efectivamente, los europeos, además de “cultivar” con mimo el individualismo, con excepciones muy contadas, no tienen hijos, tienen perro, gato, o bien, son parejas homosexuales también con perrito o gastito o, por desgracia, con “hijos” comprados.

De hecho, en muy pocos años se ha producido en los principales países europeos, España incluida, una sustitución de la población impensable hace años. Una auténtica invasión en la que unos, los de habla hispana se conforman con reproducirse y extenderse y otros, los moros, quieren aniquilarnos, exterminarnos, liquidarnos…. Esta en su verdadera “Guerra Santa”, Para ellos TODOS los que no seamos musulmanes somos “Kafir”, somos infieles a los que hay que eliminar en nombre de Alá. Y en ello estamos, unos matando y los otros abriendo puertas y fronteras y poniendo el cuello para que lo hagan con más facilidad.

No solo nos odian, sino que también nos desprecian porque somos cobardes, porque ni sabemos ni queremos defender nuestra Fe. Porque nos da igual que por ella hayan muerto nuestros más valientes guerreros, nos da igual o lo que es peor, aplaudimos la destrucción de nuestros templos, de nuestros lugares sagrados, de nuestra historia cuyas raíces se anclan en el cristianismo. Nos desprecian y con razón porque por cada millón de moros dispuesto a matar y morir por lo que creen hay, siendo optimistas, un cristiano dispuesto a lo mismo por la Fe cristiana. ¿Como nos van a temer o a respetar si nosotros mismos nos estamos destruyendo fomentando  la pérdida de valores fundamentales para la existencia de una civilización?.

Se premia a cobardes y traidores. Se ceden las riendas de nuestra Nación a los enemigos de España. No solo somos KAFIR, somos IMBÉCILES, tanto tanto, que para occidente esta guerra ni siquiera existe.

Pero no todo está perdido, ya que entre esta maraña sin sentido de estúpidos cobardes y traidores existen aún españoles de honor dispuestos a dar TODO en defensa de unos valores eternos como son LA FE y LA PATRIA. Esos españoles, poquitos, son odiados, pero “respetados” incluso por el enemigo moro. Porque este enemigo es malo, pero no es tonto y sabe que si hubiese muchos cristianos así, orgullosos de nuestra Fe y dispuestos a matar y también morir por nuestra “Guerra Santa “ellos nos temerían, pero no nos despreciarían porqué no seriamos Kafir, seriamos GUERREROS DE DIOS.

¡ARRIBA ESPAÑA!

¡VIVA CRISTO REY!