Buenas noches camaradas:

Aquí nos encontramos un año mas los falangistas, para rendir un sentido, cariñoso y emotivo homenaje a Matías Montero, quien fuera asesinado por la espalda cuando regresaba de vender el semanario de la Falange.

Fue uno de los primeros en caer bajo las balas de los pistoleros socialistas, que en la II República, campaban a sus anchas por las calles de España.

Aquella II República que comenzó con la quema de conventos e iglesias, que continuó con la violencia indiscriminada como arma política, y que finalizó con el secuestro, violación y asesinato de curas, monjas, falangistas, requetés, militares, y en definitiva, de todo aquel que no perteneciera al Frente Popular.

Y con protagonismo especial, por supuesto, para el Psoe, cuyos ciento y pico años de historia se resumen en la ruina, el caos, la corrupción, el pistolerismo y el guerracivilismo.

El mismo Psoe que promovió a través de ese bastardo llamado Zapatero, la llamada ley de memoria histórica, que pretende reinventar el pasado, mintiendo sobre la realidad de lo sucedido.

Quizás, para intentar borrar la sangre que mancha las manos de sus máximos dirigentes.

IMG-20160206-WA0018Porque desde Pablo Iglesias a Largo Caballero, pasando por Indalecio Prieto, la historia de los socialistas está teñida con la sangre de miles de españoles que cayeron víctimas de sus bandas de asesinos, de mercenarios, o de elementos parapoliciales que trabajaron a la sombra del partido del puño y de la rosa.

Son estos mismos, que ahora han promovido en el Ayuntamiento de Madrid, el cambio de calles, plazas y monumentos, intentando ensuciar con sus pezuñas, los nombres gloriosos de Yagüe, Millán Astray, Falange Española, División Azul o hermanos García Noblejas, entre otros.

Pues bien, estos son los demócratas que pretenden darnos lecciones de libertad y de tolerancia.

Le ha faltado tiempo a esta comisaria política que ocupa la poltrona del Ayuntamiento de Madrid en Cibeles, para comenzar con su obra de acoso y derribo.

A estos nuevos talibanes, como a los de Siria o Afganistán, les importa un pimiento la legalidad vigente para empezar a “rebautizar” calles, tirar estatuas o, a golpe de mazo, romper placas, saltándose la ley a la torera.

Ya que en su momento no pudieron, porque los falangistas les hicimos correr hasta la frontera francesa, ahora pretenden ganar aquella guerra que perdieron y que provocaron desde el mismo momento de la instauración de la II República.

Esta misma semana, con alevosía han retirado la estatua dedicada al Alférez Provisional; una placa a García Vara, obrero falangista asesinado por socialistas en el año 1935; y otra placa en recuerdo de un grupo de Carmelitas asesinados de forma ruin y cobarde.

Supongo, que estos enemigos del orden, y con lazos entrañables con la anarquía y con el caos, ya estarán preparando a su policía mercenaria y vendida, para que actúe como lo hicieron en el Valle de los Caídos, sirviendo de mamporreros a los mismos que no hace mucho les pateaban en el suelo o les meaban en el uniforme.

No nos importa. Nos sentimos herederos de aquella Primera Línea de la Falange, que en la II República peleó a puñetazos, a porrazos y a tiros cuando hizo falta, las calles y las plazas a los enemigos de España, ante la pasividad de la justicia y del gobierno.

Como nos sentimos orgullosos y también herederos, de aquella Primera Línea, que en aquel oscuro y nefasto periodo de la transición, luchó sin desmayo contra la represión de la U.C.D.

Porque si culpables por acción son los socialistas, comunistas, y demás chusma ahora encuadrada en podemos, no es menos culpable por omisión, la derecha cobarde y acomplejada de la UCD, de AP, del PP y ahora de Ciudadanos.

En su momento los Suárez, Fraga y compañía, demostraron hasta qué punto puede llegar la traición, y ahora el PP, con Rajoy a la cabeza, no ha movido un misero dedo durante estos últimos cuatro años, a pesar de tener mayoría absoluta, para derogar esa ley basura de Zapatero que criminaliza, entre otros, a muchos de sus padres y de sus abuelos.

Algo que por supuesto no les importa, porque supongo era mas importante y estaban mas ocupados en vaciar las arcas de ayuntamientos, consejerías y ministerios, en esa corrupción generalizada que, día sí y día también, va a terminar llevándose por delante al mismísimo Rajoy, que fue el primero en cobrar sobresueldos con los famosos sobres de la calle Génova.

Como tampoco parece importarle a esa jerarquía de la iglesia, que a pesar de tener emisoras de radio, televisiones y periódicos a su servicio, calla para no molestar, no sea que les vayan a suprimir el “concordato” que existe con la Santa Sede, que tantos derechos y privilegios les otorga.

Una iglesia que está más a gusto con el “poder establecido”, que en defender los derechos de los mas desfavorecidos frente a esos mismos poderes.

Que no olvide ningún obispo, que los falangistas nos lanzamos a la lucha y al combate, por defender entre otras cosas, esa Fe y esa tradición católica que había hecho grande a España en el pasado, y cuyos valores impregnan desde el primero hasta el último de los principios fundamentales de la Falange.

Hace unos días habéis tenido ocasión de comprobar como los falangistas y otros patriotas, hemos sido, de nuevo, objeto de escarnio público en el juicio por el llamado caso Blanquerna.

Esa librería, presunta embajada de Cataluña en Madrid y verdadera cueva de ratas traidoras a España, donde un grupo de valientes españoles interrumpieron el aquelarre separatista que allí se preparaba, ante la pasividad de partidos e instituciones.

Se piden decenas de años de prisión para nuestros camaradas con la complacencia de todo este sistema corrupto y podrido que llaman democracia y que no lo es.

Yo no voy a pedir ningún aplauso para ellos porque era su obligación y supieron cumplirla como tantos otros hicieron a lo largo de nuestra heroica historia., pero tampoco voy a permitir insulto ni descalificación alguna por parte de esos cobardes que se esconden tras el anonimato de un ordenador.

Camaradas, cuando a partir del 18 de julio de 1.936 se quedó pequeña la “dialéctica de los puños y de las pistolas”, cediendo su turno a otra dialéctica de mas calibre y de mayor alcance, se demostró quienes eran los profanadores de tumbas, y quienes se dedicaban a las exhumaciones de cadáveres, ya esqueléticos, que mostraban en la vía pública, para asombro de propios y extraños.

Fueron estos mismos los que ahora quieren criminalizarnos, para usarlo como cortina de humo y esconder su inutilidad manifiesta y su gobernar a golpe de ocurrencia.

Más le valdría a esta cara chucho de exjueza, que se dedicara a resolver los enormes problemas que de verdad tenemos los madrileños, en lugar de dedicarse a enchufar a amigos, familiares y demás perro flauta en el Ayto. de Madrid, empezando por la hijastra de Fidel Castro.

Camaradas: porque nosotros si que estamos orgullosos de lo que hicieron los nuestros y por lo que murieron, y ante la nueva provocación de quienes pretenden nuestra desaparición, y no solo política, os pido que gritéis mas alto y más fuerte que nunca,

Camarada Matias Montero ¡Presente!

 

Manuel Andrino, Jefe Nacional de La Falange