Con motivo del novedoso día Internacional contra la Homofobia, Lesfobia,
Bifobia y Transfobia, la Asamblea Regional, que debería representar a
todos los murcianos, ha optado por demostrar que hay murcianos con los
que se siente más implicada que con otros, y ha decidido colocar en
lugar preferente la bandera de un movimiento tan totalitario y agresivo
como es el de la ideología de género, y despreciar al resto de la
población que se siente atacada por sus imposiciones.

El nuevo término «LGBITfobia» es la excusa para convertir en criminal a
cualquiera que disienta o critique la ideología de género. Bajo ese
paraguas se mete tanto a quienes asesinan a una persona por motivos de
su condición de homosexual, como a quienes no quieren que a sus hijos
menores se les obligue en la escuela a estudiar que cualquier
comportamiento sexual en normal, deseable y respetable. Todo aquel que
se oponga a las imposiciones de la ideología de género será acusado de
«LGBITfobia», y por tanto tenido por criminal, y por poco menos que
culpable del asesinato de homosexuales en Irán, o cualquier otro punto
del planeta.

La Falange quiere avisar a los murcianos que que desde las
instituciones regionales se ha orquestado una trama legal para que
cualquier voz discrepante contra las imposiciones de la ideología de
género sea víctima de la coacción y represión del estado, como queda
patente en la Ley de Igualdad Social de LGTBI y de políticas públicas
contra la discriminación por  sexual e identidad de género, aprobada por
unanimidad el 19 de mayo del año pasado. PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos
para aplastar la libertad de los ciudadanos e imponer sus criterios
totalitarios no tienen problemas en ponerse de acuerdo.

La persecución de la»LGBITfobia» atenta contra derechos tan
fundamentales como la libertad de conciencia o de culto, ya que
convierte en perseguible desde una opinión contraria a homosexualidad,
hasta al Nuevo Testamento por tener la Carta a los Romanos de San Pablo
1,26-27. También atenta contra el derecho de los padres a educar a sus
hijos según sus convicciones, conciencia y tradición cultural y
religiosa.

La Falange en Murcia apoyará a los ciudadanos y las familias o
instituciones en defensa de sus libertades fundamentales perseguidas por
el Estado, y encabezará la resistencia la contra la imposición
totalitaria de una ideología tan antinatural, anticientífica y
antihumana como la de género.