#Euroescépticos2019

 

Restaurar la soberanía nacional

España debe recuperar la capacidad de gobernarse conforme a sus propios intereses. La cesión de competencias esenciales a la Unión Europea -y a las Comunidades Autónomas- ha vaciado de contenido al Estado español, de forma que actualmente que no puede ejecutar las políticas que crea conveniente en beneficio de los españoles.

Es obligado recuperar la soberanía, independencia y capacidad de decisión y ejecución sobre aspectos tan relevantes como la política monetaria y financiera, la seguridad interior y exterior, las decisiones de nuestros Tribunales, las políticas agrarias, ganaderas y pesqueras.

La falta de Soberanía y dependencia nos lleva a una Europa de dos velocidades, de ricos y pobres; países competitivos e industrializados y países dependientes del sector servicios, como es nuestro caso, al que se le ha desprovisto de su capacidad de crecimiento recurrente que aporta el sector primario e industrial, que se ha quedado concentrado en Países como Francia y Alemania, en detrimento de España.

Queremos que los Estados colaboren libremente en el seno de la UE, no que se nos imponga un Estado único.

Esta Coalición  se suma al casi 70% de los europeos, que o bien se han abstenido ó han votado a partidos euroescépticos, Europa ya no interesa a los propios europeos, solo a los eurócratas asalariados.

Somos escépticos con esta Europa, no creemos en una Europa que quiere acabar con las naciones en beneficio de entes supranacionales burocratizados y al servicio de intereses ajenos a los propios de cada Estado-Nación miembro.

 

Salida del Euro. Recuperar el control sobre la política monetaria

La reciente crisis ha demostrado que los países que no estaban dentro de la política del euro, han superado la misma de una forma mucho más eficaz que los países sometidos al Euro, como consecuencia de poder haber dirigido sus políticas monetarias y financieras de la forma que interesaba al país y no a la Eurocracia de Bruselas.

 

Poner fin a las políticas de recortes

Nuestra Europa es la de la Justicia Social, es la que pone la economía al servicio del hombre, no la Europa de los mercados. Las imposiciones de la Unión Europea han lastrado la recuperación económica en España. Los recortes y los altísimos impuestos han asfixiado a familias y empresas y los españoles hemos perdido capacidad de gasto e inversión.

La Europa social por la que trabajamos es la que garantiza el derecho al trabajo, la vivienda, la sanidad, la educación y la protección social a los más necesitados.

España debe emprender políticas de protección de sus productores frente a la competencia desleal de las empresas que producen en países cuyos trabajadores carecen de derechos laborales.

 

Reivindicar la tradición cristiana como base de los valores y la cultura europea.

 Frente a las ideologías que pretenden reconfigurar nuestras sociedades conforme a una nueva antropología, España debe reafirmarse en sus valores tradicionales. Valores de dignidad y libertad que constituyen el legado de la Europa que merece ser rescatada. Es necesario un rearme moral que nos lleve a ser vanguardia en defensa de la vida y la familia natural.

Europa no puede albergar en su seno a Estados fundados en culturas ajenas a la civilización cristiana que pongan en riesgo nuestra cultura y modelo de convivencia.

 

Controlar de forma efectiva nuestras fronteras.

Razones de seguridad exigen poner fin al Espacio Schengen. El terrorismo islámico, las mafias que trafican con inmigrantes, los narcotraficantes y el resto de organizaciones criminales tienen un aliado en la inexistencia de controles fronterizos. Hay que acabar con esta situación, protegiendo nuestros límites territoriales, endurecer los criterios de acceso a la nacionalidad española y frenar las políticas de inmigración masiva que persiguen la llegada de mano de obra barata para someterla a explotación.